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Viajeros del Tiempo

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Viajeros del Tiempo

Mensaje  matrix_man el Sáb Ago 11, 2012 2:04 pm

KRONBUS

Para que puedan comprenderse las explicaciones que siguen hay que tomar como base que los viajes en el tiempo son posibles porque la Creación es un Eterno Presente, del cual el propio viajero del tiempo forma parte.
En ese “Eterno Presente” no hay pasado ni futuro, sino solo “presente”. Pero esto es metafísica del Creador y para nosotros ese Eterno Presente no existe, salvo en teoría, de modo que al abordar los viajes en el tiempo tenemos que olvidarnos, para decirlo de alguna manera, de este “Eterno presente” y tomar las cosas desde el punto de vista de que el destino lo hacemos nosotros y que el libre albedrío existe y podemos hacer uso de él.
La otra cuestión que hay tener en cuenta con respecto a los viajes en el tiempo, y siempre olvidándonos de ese “Eterno Presente”, es que lo que está hecho no puede modificarse, de modo que si un viajero del tiempo modifica algo, simplemente se abre un universo alterno, que también podríamos llamar “secundario” o “derivado”, que fluye a partir de esa modificación, quedando el anterior, al cual podemos llamar “original” o “primario”, tal cual. Entonces subsisten, y aquí sí podemos aprovechar el concepto de “Eterno Presente”, el original y el alterno, todo al mismo tiempo.
Un aspecto interesante de este tema es que un viajero del tiempo puede ir, por ejemplo, a salvar a César de la muerte de Brutus. Supongamos que lo logra. Cuando el viajero regresa a su tiempo observará que nada cambió y que en la historia sigue figurando que César murió a manos de Brutus. ¿Cómo puede ser algo así si él salvó a César de ser asesinado? Sí, él salvó a César de ser asesinado, pero su salvación figura en la historia del universo alterno que se formó como consecuencia de su acto heroico, no en éste que es inmodificable y donde figura en la historia que el emperador fue asesinado.
Si enfocáramos la cuestión desde el punto de vista del Eterno Presente observaríamos que ambos hechos subsisten contemporáneamente, es decir, el asesinato de César en un universo y su salvación en el otro.
Otro ejemplo podría ser el siguiente. En la actualidad, en este universo, todos sabemos que Jesús fue crucificado, pero eso no impide que en un universo alterno uno de nuestros yoes “sepa” algo distinto, ya que en su historia Jesús no fue crucificado porque Herodes Antipas se enteró de que el Maestro era su propio nieto y por eso lo salvó de la muerte.
Para que esto haya sido posible, una de las alternativas puede ser que un viajero del tiempo se haya trasladado a la época de Jesús, visitado a Herodes Antipas y convencerlo de que Jesús era su nieto para que impidiera su crucifixión.
En ese universo “todos sabrían”, como hecho histórico “irrefutable”, que Jesús no fue crucificado porque fue salvado por su abuelo. Obviamente, en el universo donde habita el viajero del tiempo la historia dice que Jesús fue crucificado, ya que este hecho no puede ser modificado.
¿Qué sucede cuando un viajero del tiempo modifica algo del pasado? Pues, como ya señalamos, simplemente se forma un universo alterno que contiene ese cambio y donde la historia se desarrolla consecuentemente a partir de dicho cambio. El universo del que proviene el viajero no se modifica en absoluto y él mismo podrá comprobarlo al regresar a su tiempo al ver que nada cambió, aunque sí tendrá memoria del cambio que él mismo realizó.
A estas alturas alguien puede estar preguntándose para qué entonces ir al pasado a modificar cosas si en realidad no se modifican y lo único que se logra es la apertura de un universo alterno... Bueno, supongo que sería la misma pregunta acerca de por qué el hombre fue a la Luna si es un satélite muerto o por qué pasa tantas penurias para escalar el Everest, si en la cima no hay nada…
El tema de los viajes en el tiempo es, en realidad, algo muy sencillo de comprender una vez que se hayan clarificado los puntos oscuros o dudosos. Naturalmente, no me estoy refiriendo a las fórmulas científicas para realizarlo, sino exclusivamente a sus bases fundamentales.
El principal escollo que tiene que sortear el neófito es la creencia de que el viaje en el tiempo solamente se puede realizar hacia el pasado, ya que también se puede viajar sin inconvenientes hacia el futuro. Con la tecnología adecuada, claro está.
El viaje en el tiempo se logró en la Tierra en el año 2550, pero ─solo por un error de técnica─ se construyó una máquina capaz de ir únicamente hacia el pasado, y ésta es la razón por la que el viajero del tiempo terrestre Kronbus, con cuyo thetán dialogué mediúmnicamente cuando estuvo en este presente, dice que al futuro no se puede ir. No se puede ir con la máquina construida en 2550, por supuesto.
En otros planetas el viaje en el tiempo tanto se puede hacer hacia el pasado como hacia el futuro, y para sus habitantes es algo tan simple como para nosotros es simple tomar un avión y trasladarnos a otro país.
Y de la misma forma que el viaje en avión no es accesible para todos, también el viaje en el tiempo es solamente accesible para aquellos privilegiados que se puedan dar ese lujo. Como diría mi abuela, parece que en todos lados se cuecen habas.
Un universo alterno contiene lo modificado respecto al universo original. Es por esta razón que en nuestro universo no está escrito en la historia que John F. Kennedy no fue asesinado porque le avisaron del complot, y tampoco que quien viajó a Dallas fue un doble, que fue al que en realidad asesinaron.
Hay que tener en cuenta la relatividad de las palabras universo “original” y universo “alterno”, porque universo original es, en definitiva, aquel en el que uno está.
Una de las preguntas claves que se hacen quienes niegan la posibilidad de los viajes en el tiempo es que si un viajero se trasladara al pasado y asesinara a sus padres, él no hubiera nacido. ¡Pero esto es precisamente lo que sucede! No nació en el nuevo universo que comienza a partir del asesinato de los padres, pero sigue existiendo en el universo en el que habita, cuya existencia continúa porque ya está hecho y no puede ser modificado. En otras palabras, ambos universos, el original y el alterno coexisten, donde en uno el viajero del tiempo tiene existencia real y en el otro no porque sus padres fueron asesinados. Todo transcurre, desde ya, en ese “Eterno Presente”.
En una hipótesis opuesta, mi existencia hoy aquí podría deberse, por ejemplo, a que en la historia original mis padres fueron asesinados y por lo tanto en ese universo yo no nací, pero como un viajero del tiempo evitó esos asesinatos, y en el universo alterno que se formó (es decir, éste) tuvieron un hijo… bueno, aquí estoy.
Tal como ha sido diseñada esta Creación por el Absoluto estas cosas son posibles y, además, suceden rutinariamente.
Veamos ahora el viaje hacia el futuro. ¿Qué sucede si yo viajo al futuro y compruebo que dentro de un año atropellaré con mi vehículo a un transeúnte distraído? Lo que ocurrirá es que cuando regrese a mi tiempo traeré en la memoria el recuerdo de ese accidente y lo tendré muy presente para, dentro de un año, evitarlo.
Pero la paradoja es que aunque lo evite no lo evito, porque el accidente continúa existiendo en el universo original y solo lo he evitado en el universo alterno (secundario) que se abrió al evitar ese accidente.
En otras palabras, si logro evitar el accidente se formará un universo alterno donde figurará que yo no atropellé a ese transeúnte distraído. Pero en el universo donde se produjo el accidente, ese transeúnte sí fue atropellado porque ese hecho no puede modificarse. Recuérdese que ese accidente, en cuanto hecho futuro aún no sucedió para mí, pero existe como sucedido en el Eterno Presente.
Y éste es todo el misterio de los viajes en el tiempo. Naturalmente que desde el punto de vista del Absoluto todas estas posibilidades ya existen, porque para él todos los sucesos de la Creación son un presente continuo. No obstante, como diría Kipling, ésa es otra historia.
Con fecha 3/10/98 se celebró una sesión donde, con gran sorpresa nuestra, se presentó a dialogar el thetán (es decir, el 90 % no encarnado) de un viajero del tiempo llamado Kronbus, proveniente del futuro del planeta Tierra, del año 2555. Actuaron como médium el profesor Jorge Olguín y como interlocutor el suscripto.
Se aclara que en la comunicación, si bien se realizó con su Thetán, él dialogó conmigo como si fuera su parte encarnada, es decir, desde el punto de vista de su 10 %, el cual, por otra parte, no se enteró de esta comunicación. En algunas respuestas, no obstante, lo hizo como Thetán. Es importante tener en cuenta esto para evitar confusión con las explicaciones.
Se recuerda que en el plano físico no existe la telepatía y también que el 10 % no puede comunicarse a través de la mediumnidad con otro 10 %.
Un punto importante a tener en cuenta es que cuando se habla de que Nostradamus no era un vidente sino un viajero del tiempo, en este momento de la sesión no se aclara que era clandestino, es decir que no provenía del futuro, sino que sus viajes a través del tiempo se produjeron porque un viajero del tiempo ─“oficial”─ llamado Dominic Litio le prestó su aparato de traslación.
Otro punto a tener en cuenta es que Kronbus no parecía tener conocimiento de los universos alternos que se abren con cada decisión o con cada modificación realizada por los viajeros del tiempo, y de ahí algunas lagunas en sus explicaciones. No dejamos de pensar que también pudo considerar que no era aún el tiempo de brindar tales conocimientos.
En un momento dado le pregunto a Kronbus si el viajero del tiempo puede tener relaciones sexuales en la época a la que se traslada y respondió que sí, pero con protección para evitar tener un hijo. Pero sin embargo no mencionó lo que sucedería si por una falla en la protección tuviera un hijo. La respuesta es que en este caso se formaría un universo alterno con ese hijo, pero cuando Kronbus regresara a su tiempo observaría que ese hijo no figura en la historia del universo en el que habita y solo tendrá memoria de que lo tuvo.
No estará de más señalar que en algunos momentos de la lectura y para tener una mejor comprensión de lo que se está leyendo habrá que poner sobre el tapete lo que dijera Hermes Trismegisto: “Todo es y no es al mismo tiempo”, y lo expresado por un eloah en sentido similar: “Todo está hecho y nada está hecho”.
Tampoco estará de más advertir que no solamente los viajeros del tiempo pueden abrir universos alternos, sino también cualquiera de nosotros con nuestras decisiones. Los universos alternos que se abren así son infinitos, pero se secan cuando lo decidido no prospera o carece de importancia. Solo el Creador los puede percibir en su totalidad.

Interlocutor: ¿Quién se va a presentar en primer lugar?
Kronbus: Mi nombre es Kronbus...
Interlocutor: Escucho tu mensaje.
Kronbus: Soy un viajero del tiempo.
Interlocutor: ¿Terrestre?
Kronbus: Así es. Vengo, según la fecha de ustedes, del año 2555.
Interlocutor: ¿Dónde estás tú en este momento? Me refiero a tu cuerpo físico.
Kronbus: En cuerpo físico estoy aquí, en este tiempo, en este presente de ustedes.
Interlocutor: ¿En qué lugar?
Kronbus: En lo que ustedes llaman los alrededores de Buenos Aires, y comunicándome por intermedio de este receptáculo.
Interlocutor: ¿En los alrededores de Buenos Aires? ¡Qué interesante! Obviamente no naciste en este tiempo de mujer sino que simplemente apareciste... ¿Es así?
Kronbus: Soy viajero. Nací en el futuro de ustedes.
Interlocutor: Claro, pero pregunto si apareciste en nuestro tiempo.
Kronbus: Nací en el año 2525… En la actualidad tengo 30 años.
Interlocutor: Eso está claro, pero mi pregunta apunta a saber cómo apareciste aquí en nuestro tiempo partiendo del 2555. ¿Apareciste como de golpe, para expresarlo de alguna manera?
Kronbus: Claro, es como que de repente hay una luz, se ve como un agujero y aparece mi imagen. Aparte, no vengo con ninguna máquina voladora, que ustedes llaman Ovnis, ni nada por el estilo. Directamente es como una especie de traslación… Yo tengo conmigo el aparato en mi poder, y con este aparato vuelvo a trasladarme.
Interlocutor: Hay una película norteamericana filmada para televisión, y que se emite por capítulos, que se llama "Viajeros", donde se muestra precisamente eso que estás diciendo.
Kronbus: Lo que sucede es que esa serie habrá sido filmada hace alrededor de 30 años del tiempo de ustedes ─estamos ahora en 1998─, allá por 1960, y no existen desapariciones instantáneas como se muestra allí. Pero la comparación es válida porque las misiones que nosotros hacemos es prácticamente similar a las de esa serie. Pero la desintegración molecular es mucho más lenta. Tardamos hasta casi 20 segundos. No es instantánea, repito.
Interlocutor: ¿Hay algún dolor en el momento de la traslación?
Kronbus: No, sólo hay un poco de picazón, como un hormigueo, pero nada más.
Interlocutor: ¿Son muchos los viajeros en el tiempo que hay aquí en la Tierra?
Kronbus: Habrá 30 ó 40 más o menos.
Interlocutor: ¿Tus datos, cuáles son? Me refiero a los de filiación. Naturalmente si se pueden conocer.
Kronbus: Bueno, mido 1,80 m, peso 88 kilos, tengo el pelo rojizo, lo que ustedes llaman pelirrojo, cortito pero a cepillo, tengo ojos celestes, soy muy corpulento y aprendí todo tipo de artes marciales, presentes y futuras.
Es decir que tengo un dominio total de mi cuerpo y puedo bajar los latidos de mi corazón a 20 por minuto y puedo subirlos, si quiero, hasta aparentar una supertaquicardia, a 150 por minuto.
Interlocutor: ¿Hay alguna relación entre tú y Kaspar Hauser, que sabemos que también era un viajero del tiempo?
Kronbus: Es un compañero mío que ha venido en su momento, antes y también ahora, porque viajamos permanentemente.
Interlocutor: ¿Específicamente, cuál es tu misión aquí?
Kronbus: Tengo distintas misiones. Pero en este momento he venido porque estoy corrigiendo en la provincia de Buenos Aires un problema político que se ha presentado ─y que no es el momento de ser revelado─ y de paso aprovecho para comunicarme telepáticamente a través de este receptáculo, para que se saquen todas las dudas que tengan.
Interlocutor: Nuestro Guías nos informaron que Nostradamus era un viajero del tiempo...
Kronbus: Nostradamus es un viajero del tiempo... Aparte, no se llama así. Todos nuestros nombres terminan con "bus". Yo, por ejemplo, me llamo Kronbus.
Interlocutor: ¿Hasta qué punto conoces las preguntas que yo te hago?
Kronbus: Voy a dar una respuesta como un ser humano normal, común y corriente: no soy ningún espíritu desencarnado, simplemente soy una persona que me estoy comunicándome, y lo que puedo responder lo respondo, y lo que no lo sé no lo sé, y lo que me está vedado decirlo no lo voy a decir. Así de simple.
Interlocutor: Además, según tengo entendido, las entidades espirituales que están presidiendo esta sesión te transmiten telepáticamente algunas respuestas que puedas desconocer. ¿Es así en este caso?
Kronbus: Por supuesto.
Interlocutor: ¿El propio receptáculo constituye algún impedimento para las respuestas? Lo pregunto porque tengo conocimiento que las entidades que se comunican a través de un receptáculo quedan limitadas de alguna manera por el conocimiento que éste posea.
Kronbus: Claro, es así. Aparte, yo también soy médium, y en mi época recepciono seres angélicos del sexto nivel, entidades divinas del séptimo nivel, y así sucesivamente. Inclusive he tomado un Eloah, pero no soy el primer ser humano que lo ha hecho.
Interlocutor: ¿Es posible saber quién fue el primer ser humano que lo logró?
Kronbus: Sí, es este receptáculo, que lo hará a la brevedad. Lo máximo que ha tomado hasta ahora es una Energía, el Cristo.
Interlocutor: ¿Cuándo regreses a su tiempo, en qué fecha lo harás?
Kronbus: Normalmente, para no tener problemas psicológicos, si yo estoy aquí una semana, en mi tiempo transcurrió una semana. Pero yo, si lo deseo, puedo volver al segundo exacto en el que me fui, sin transcurso de tiempo alguno. Yo, por ejemplo, me fui el 3 de marzo del año 2555, a las 3 de la tarde, y puedo regresar el 3 de marzo de 2555 a las 3 y un minuto de la tarde.
Interlocutor: El punto está aclarado.... ¿Cuánto tiempo te vas a quedar en este presente?
Kronbus: Aún no lo sé, porque tengo algunas cosas que terminar... Yo tengo un aparato "traslator", aparatos de comunicación, un visor óptico implantado en mi frente, en lo que sería el "tercer ojo", donde se me puede controlar desde el futuro para que no cometa errores.
Interlocutor: ¿Cómo te mimetizas aquí? Me refiero a cómo pasas desapercibido entre nosotros.
Kronbus: No me mimetizo. Actúo como una persona normal, simplemente porque soy una persona normal.
Interlocutor: ¿Pero aquí tienes alguna actividad, es decir, trabajas o algo así?
Kronbus: No, porque el tiempo que me quedo es poco. Pero tenemos la habilidad ─¿cómo no la vamos a tener después de varios siglos de adelanto a ustedes?─ para tener toda la documentación necesaria para pasar desapercibidos: documentos de identidad ─que ustedes llaman D.N.I.─, libreta de trabajo, carnet médico, tarjetas de crédito, de las viejas, es decir de las de ustedes, porque en mi tiempo esto se maneja de otro modo; aparte no existen pesos ni dólares; se llaman "créditos" el dinero de nuestro tiempo...
Interlocutor: ¿Tú podrías, según deduzco por lo comentado, regresar al día de ayer y asesinarme?
Kronbus: Teóricamente sí, pero es imposible en la práctica... Tenemos, y esto está computerizado... Bueno, en mi tiempo no se llaman "computadoras" a este tipo de máquinas, pero lo expreso así para ser entendible... Nosotros tenemos el libre albedrío absoluto para hacer lo que queramos, nadie nos maneja como títeres desde el futuro, pero sí tenemos un aparato donde inmediatamente se incorporaría otra persona, también en este tiempo, para subsanar un acto así. Aparte, si hubiera una modificación temporal, en contra de lo que es el destino general, como se dice en vuestro tiempo, se prendería una "luz roja" y automáticamente sabrían que yo cometí un error y vendrían de inmediato a impedirlo. No podemos modificar nada. Lo que nosotros hacemos es justamente lo contrario: impedir que nada se modifique. Como te dijo hace un rato mi receptáculo, del cual leo perfectamente su mente, antes de comenzar la sesión, si Brutus se hubiera caído de una carroza y se hubiera desnucado, un día antes de matar a César, o hubiera contraído una enfermedad y muerto por un virus, una semana antes, nosotros, como viajeros, tendríamos la obligación: o de evitar que tome esa carreta o de evitar que muera mediante esa peste inyectándole una vacuna, porque no podemos dejar que la historia deje de producirse, porque Bruto tiene que matar a César...
Interlocutor: Está claro, pero con eso me estás demostrando que es posible, por lo menos en teoría, que yo, por ejemplo, en este momento podría tomar un cuchillo y matar a este receptáculo...
Kronbus: ¡Claro que se puede!
Interlocutor: Bien... ¿Entonces cómo se entronca esto con el libre albedrío? Me refiero que según surge de todo lo anterior el libre albedrío sería extremadamente relativo.
Kronbus: Es un libre albedrío relativo al destino de cada uno. Por ejemplo, tú en lugar de tomar un taxi tomas un colectivo y en ese colectivo conoces una persona que te va a ofrecer una fuente de trabajo, que si hubieras tomado el taxi no la hubieras conocido. Tú elegiste tomar ese colectivo, pero en esta obra de teatro, que creó Dios, ya estaba programado que tomaras ese colectivo.
Interlocutor: No entiendo, porque si la obra de teatro la creó Dios, ¿dónde está mi libre albedrío?
Kronbus: En realidad lo has elegido tú. El libre albedrío está. Tú tienes un libre albedrío total, absoluto, que nadie te lo va a limitar. Pero una vez que has actuado con base en tu libre albedrío, ya queda escrita esa historia. Y ahí sí que ya no se puede modificar. Es como si yo te dijera: tú tienes una computadora de las viejas... Viejas para mi tiempo, obviamente; no sabes los cientos y cientos de gigas que tienen nuestros aparatos, y las más comunes de este tiempo apenas llegan a una pocas gigas... En nuestro discos rígidos, que son más pequeños que una moneda de 1 centavo de los vuestros, caben 10 bibliotecas nacionales de cada país. Lo que quiero decir... ¿cómo podría explicarlo?, pues no tengo la facilidad de dicción de una entidad espiritual desencarnada... por eso dudo... Voy a tratar... Por ejemplo, yo te doy la computadora que tú tienes y debes hacer una obra, pero resulta que el teclado anda mal, y si tú tratas de escribir, como no borra lo que está encima, no puedes escribir lo nuevo... estoy leyendo tu mente… Te doy otro ejemplo similar: si tu grabadora anda mal y no pudieras grabar mi voz encima de una música que tenías antes, entonces ese casete no te serviría para hacer dos grabaciones... ¿Hasta aquí me sigues?
Interlocutor: Sí, perfectamente.
Kronbus: Imagínate lo mismo con un disquete de este tiempo que sólo permitiera hacer una grabación: tú escribes una obra, que la puedes hacer como quieras, pero una vez que la terminante, ya no puedes escribir encima. La máquina te hace correcciones ortográficas o de gramática o de lo que sea, pero si en vez de "cena" quienes poner "lunch", no lo puedes hacer porque ya pusiste "cena". Así que lo escrito en primer lugar es inmodificable.
En la vida de las personas es exactamente lo mismo. Puedes casarte, divorciarte, ser soltero, abstenerte de tener una relación sexual, etc. Pero una vez que te has casado, ya no puedes volver al pasado y modificar ese casamiento.
Entonces, no es que tienes el libre albedrío limitado. Una vez que la obra se escribió y se vivió con todo el libre albedrío, ya está.
Interlocutor: ¿O sea que yo, de alguna manera, con lo que hice hoy delimité el día de mañana?
Kronbus: ¡Claro! Supongamos que mañana te invitan a una quinta, y tú hoy dijiste "no, yo mañana me voy a quedar a rehacer algunas copias que tengo que entregar el lunes". Ya prácticamente programaste tu día. Entonces, no es que te cortaste el libre albedrío de mañana. Ya lo programaste así. Y luego, aunque quieras ir, ya no puedes porque esa gente ya se llevó el coche, no tienes forma de comunicarte telepáticamente con ellos y no sabes exactamente si la quinta quedaba en Garín, en Tortuguitas o en Pilar... Entonces, tú vas a decir: "Me corté mi libre albedrío"... No, no te lo cortaste...
Interlocutor: Esto está clarísimo.
Kronbus: Pero sí puedes dejar de trabajar e ir a un cine, pero ya no ir a la quinta.
Interlocutor: ¿Se dado la circunstancia, alguna vez, de que esto haya fallado?
Kronbus: No, es imposible porque como la historia anterior ya está registrada, toda modificación saltaría en nuestros computadores.
Interlocutor: ¿Sería algo así como una película ya filmada?
Kronbus: Claro... Nosotros tenemos grandes pláticas filosóficas al respecto en el futuro. Por ejemplo, por qué sigue con vida Hitler, por qué sigue con vida Atila, por qué permitimos que se incendie la Biblioteca de Alejandría, por qué no hicimos trampa: por ejemplo, por qué no hicimos microfotografías de todos los libros de la Biblioteca de Alejandría y las utilizamos en el futuro... ¡Porque modificaríamos cosas del futuro que tampoco deben modificarse por ese conocimiento!
Interlocutor: Quizás aquí entraría a regir eso de que lo que parece bueno ahora, en el mañana, si uno viera los resultados, no sería tan bueno...
Kronbus: De cualquier manera sí hay cosas que se han modificado en el futuro, pero se han modificado porque ya se tenían que modificar. Y ahora te voy a decir algo que agregará más confusión: hasta los propios viajeros del tiempo ya están previstos en la historia, porque son eventos que ya han sucedido y quedado registrados...
Interlocutor: ¿Cómo es eso?
Kronbus: Te lo explico. Yo, Kronbus, viajo al pasado, tengo un diálogo filosófico con Aristóteles. En el futuro, hago un ensayo sobre ese diálogo y publico ─en mi tiempo no hay libros, hay microfilms, pero supongamos que hubieran libros─ ese libro con esos diálogos de Aristóteles, y estoy modificando algo, porque yo estoy sacando una filosofía del pasado. Pero eso también está previsto.
Interlocutor: Comprendo... ¿Incluso el sólo hecho de estar tú aquí, entonces, algo está modificando el futuro?
Kronbus: ¡Claro! Algo estoy modificando porque ahora tú, el día del mañana, vas a publicar un libro sobre que hablaste conmigo acerca de que el viaje en el tiempo es posible... Hay gente que lo va a creer, hay gente que no lo va a creer, pero por lo menos vas a modificar algunas teorías. Pero esto también está previsto, si no yo no me comunicaría. Para aclararte mejor esta cuestión, yo, desde mi tiempo, veo como pasado esta comunicación, es decir, ya forma parte de la historia que ahora ambos estamos reviviendo en este momento. Esta comunicación la estamos haciendo porque ya ha sucedido.
Interlocutor: Ahora lo veo más claro... ¿Qué alcance perceptivo tienes tú para saber qué sucederá mañana, pasado, y cualquier día del futuro?
Kronbus: Si te refieres a la autorización para decirlo, ninguna, porque no lo puedo decir. Interlocutor: No me refería a la autorización, sino a si sabes con certeza lo que sucederá ─o sucedió─ mañana, por ejemplo.
Kronbus: Si te estás refiriendo a si yo puedo saber mi futuro, es decir, si estoy en 3 de marzo de 2555 ─fecha hasta donde mi presente llegó─ si puedo saber lo que va a suceder el 4 de marzo, la respuesta es no, no lo sé. Pero si te referís a que si yo puedo saber lo que sucederá mañana de tu tiempo, eso sí lo sé, porque para mí es pasado, pero no lo puedo decir.
Interlocutor: A ver si lo entendí: ¿Tú puedes saber con toda certeza, sin ningún tipo de duda, con toda exactitud y claridad, lo que me sucederá mañana?
Kronbus: ¿Pero cómo no lo voy a saber si soy un viajero del tiempo? Lo sé perfectamente. Yo puedo saber si ustedes han triunfado, si salieron adelante, si el grupo fue conocido fuera del país... Todo eso yo lo sé, pero me está vedado decirlo porque los estaría condicionando. Y si yo les dijera: "Sí, hay un triunfo total", capaz que se "achanchan" ─estoy hablando con un modismo de ustedes para que me entiendan─ y ese triunfo no es tal. Y de la misma manera, si yo les digo: "Han fracasado totalmente", a partir de hoy, seguramente ésta es la última sesión y se dedican, por ejemplo, a la carpintería. Y tal vez se modifique algo que sí es importante. Por eso, repito, no se puede decir. Pero también esto me está vedado en mi futuro, porque la máquina, de la forma en que fue programada, en una especie de worm, en un agujero de gusano temporal, pero espacial, no permite hacerlo. La máquina está siendo siempre programada hacia el pasado. No podemos, entonces, ir a nuestro futuro.
Interlocutor: ¿De ninguna forma pueden ir a vuestro futuro?
Kronbus: A nuestro futuro, no... Yo podría hacer trampa... Hay una ley física que no se puede traspasar. Tú puedes ir a tu pasado pero no a tu futuro. [Nota: esto es una limitación de su tecnología, no una imposibilidad real].
Interlocutor: ¿Tú tienes también un Thetán, alma o Yo Superior, es decir, una parte espiritual? Quizás no sea una pregunta muy inteligente, pero quiero de todas maneras confirmarlo.
Kronbus: ¿Pero cómo no lo voy a tener? ¡Claro que sí! Lo que quiero aclarar es que yo no tengo la sabiduría, sino más bien una aplicación técnica del asunto. Si me preguntan cuál es mi cociente de inteligencia en este momento yo diría que cerca de 180, que es un cociente altísimo. Pero no es un cociente filosófico, tal vez, sino más bien de tipo tecnológico. Yo puedo armar en este momento cualquier aparato con mis manos.
Aparte, si en este instante yo me midiera con los más grandes campeones de karate de la Tierra, los vencería. Sería décimo Dan. Tengo una velocidad tan, pero tan grande, que puedo derrotar físicamente a cualquiera...
Interlocutor: Lo que quiero preguntar es...
Kronbus: Lo que quiero decir es que si quisiera hacer trampa... Por ejemplo: yo estoy en el 3 de marzo del 2555 y como Kronbus viajo 3 días al pasado para darle a mi otro Kronbus el aparatito para viajar en el tiempo, pues bien, este Kronbus no puede venir al futuro.
Si yo te doy el aparatito a ti y te digo: Ven que te llevo a dar un paseo por el 2500, pues no puedes venir por un problema de masa... y ni siquiera puede venir tu masa espiritual... Está vedado.
No se puede ir al futuro. Al pasado sí porque el pasado... Hay una paradoja dimensional por la que se puede viajar al pasado para evitar modificaciones pero no al futuro.
Interlocutor: ¿Algún viajero regresó a la época de Jesús y le dijo, por ejemplo, "Maestro, soy un viajero del tiempo", y Jesús reconoció en él verdaderamente a un viajero? ¿O este receptáculo, por ejemplo, cuando estuvo encarnado como Juan Zebedeo?
Kronbus: A este receptáculo no le sucedió tal cosa, pero a Jesús sí. Pero Jesús no lo sabía. Hay un libro que tienen ustedes, desde hace 15 ó 20 años, más o menos, llamado "Caballo de Troya", cuyos datos no son tan exactos, donde Jesús estaba considerado prácticamente como un Dios... Jesús no era ningún adivino ni nada por el estilo.
Sí se le han presentado dos veces viajeros del tiempo y él les ha preguntado, no con avidez, sino con simple curiosidad, si la palabra de él iba a ser difundida, y qué iba a pasar con él...
Interlocutor: ¿Le respondió el viajero?
Kronbus: Sí, le respondió. Le dijo: "Quédate tranquilo, lo que deba ser, será", y le palmeó el hombro. Con esto Jesús se dio por satisfecho. Las palabras, "lo que deba ser será", Jesús las tomó como válidas, como que su misión iba a tener éxito.
Interlocutor: Pasando a otro tema... ¿Tú puedes leer mi mente?
Kronbus: Tengo cierto don de la telepatía nada más.
Interlocutor: La pregunta es si tú puedes decirme algo sin que yo lo pregunte, es decir, sacando los interrogantes que tengo en mi mente que me interesaría que me respondieras...
Kronbus: Sí, puedo hacerlo... Hay muchas cosas. Fundamentalmente quieres saber de tu parte física, si vas a empeorar mentalmente..., cosas que tienes incorporadas a tu subconsciente que ni siquiera te las sacas a la luz, tienes miedo de tener en algún momento un problema psicológico grave, de tener algún disturbio mental, cuántos años vas a vivir, si el día del mañana vas a estar bien físicamente o vas a empeorar, si vas a estar en una silla de ruedas...
Interlocutor: Exacto, esas son mis inquietudes, fundamentalmente pensando en mi misión... Pero yo más bien me refería a los interrogantes que me planteo acerca de los viajes en el tiempo.
Kronbus: Está bien. Entonces, antes de retirarme, te voy a dar alguna información... Notbus, es decir Nostradamus, viajó muchas veces por el tiempo, y de alguna manera, como él estuvo en varias épocas oscuras ─no es que se lo autorizó ni tampoco se lo prohibió─ dio como algún tipo de información ─fue visto como algún adivino, quiromante o algo así, como una cosa rara─ y después es como que no viajó más por el tiempo, porque psicológicamente se alteró mucho y lo invadió el ego.
Interlocutor: ¡Estoy sorprendido!
Kronbus: ¡Claro! Cuando nosotros viajamos tenemos que estar con las facultades psíquicas bien plantadas para no cometer errores...
Interlocutor: ¿Ustedes, los viajeros del tiempo, tienen relaciones sexuales?
Kronbus: ¡Gracias a Dios eso en el futuro sigue existiendo! Yo tengo con mi pareja relaciones sexuales diariamente... No nos casamos con papeles ni todas esas tonterías formales... directamente somos inscriptos, y si la vida en común es negativa directamente nos separamos... Mi pareja mide 1,70 y es una mujer rubia, cabello hasta la cintura... tenemos relaciones sexuales que si las llegaran a filmar harían una fortuna vendiéndolas...
Interlocutor: Mi pregunta apuntaba en otra dirección... Yo quería saber si aquí, en este tiempo que no es el tuyo, puedes tener relaciones sexuales o te está vedado por alguna razón.
Kronbus: No, no está vedado, las puedes tener con una protección adecuada, para no dejar embarazada a ninguna. Eso no modifica nada.
Interlocutor: ¿La mujer de nuestro tiempo es tan bonita o tan fea como la del futuro?
Kronbus: Quizás, en nuestra época, venga otra vez, igual que para fines del siglo XX, la mujer delgada, porque para el 2200 vino otra vez la mujer rellenita... Los gustos fueron cambiando... Aparte, no son tantos años. ¿Qué crees que se va a modificar en 500 o 1000 años?
Interlocutor: ¿Estuviste encarnado aquí? Lo pregunto para saber si es posible que tú, como viajero del tiempo, te enfrentes a ti mismo, pero del Kronbus de esta época.
Kronbus: Es perfectamente posible que yo me enfrente a mí mismo, pero sin darme a conocer, ni quien fui, ni quien soy, ni quien dejo de ser. De lo contrario estaría desestabilizando a quien fui anteriormente y podría hacerle perder el control.
Interlocutor: ¿Y modificarte a ti también, quizás?
Kronbus: Esto quizás sea cierto o quizás no, pero te voy a dejar un interrogante: ¿qué sabes si el día de mañana, capaz que no tienes karma, pero vuelves a encarnar dentro de 500 años en misión y qué sabes si tú no eres yo, Kronbus...?
Interlocutor: Como decimos aquí, en la Argentina, "me la has dejado picando"...
Kronbus: Tal vez no encarnes más, porque si haces una misión humanitaria no tienes más karma ni engramas, pero puedes venir en misión...
Interlocutor: En este momento deseo dejar en suspenso este tema para hacerte una pregunta antes de que te retires. Yo le envié unas cartas a un periódico local, y me gustaría saber qué efecto producirán...
Kronbus: Eso no te lo puedo responder porque es del futuro ─que obviamente yo sé cual es─ y no puedo revelarte nada de tu futuro...
Interlocutor: Pero si yo le preguntara, por ejemplo a mi Maestro Ruanel, él me diría algo al respecto.
Kronbus: Sí, pero no porque lo sepa sino porque simplemente especula.
Interlocutor: Ahora entiendo.
Kronbus: No creo que las entidades espirituales sepan el futuro.
Interlocutor: ¿Te puedo convocar nuevamente? Lo pregunto porque el tema ha sido muy interesante y si bien no me ha producido demasiada confusión, sí me ha descolocado en algunos aspectos.
Kronbus: Sí, por supuesto. Aquí lo más importante es lo siguiente: la historia, en cuanto se trata de hechos ya vividos, no puede modificarse. Nosotros, como viajeros, precisamente lo que hacemos es impedir que la historia se modifique, es decir, hacemos que quede como está.
Entonces, es al revés de lo que la gente piensa, que si se pudiera viajar al pasado también se podrían modificar los hechos: "¡Ah ─dicen─, si yo pudiera viajar al pasado mataría a tal tirano...!". No, no es así. Lamentablemente es al revés. En nuestra época, como te dije antes, nosotros tenemos muchísimos diálogos. Por ejemplo, decimos: "¿Por qué dejamos vivo a tal desgraciado?". Pero bueno, la historia era ésa.
Lo reitero: no es que el libre albedrío esté limitado. Cada uno puede hacer lo que quiere. El tema es que una vez que lo hizo, ya está.
Nadie te está diciendo: "No bajes al kiosco a comprar caramelos", o "no vayas a la esquina a comprar el periódico" ─todavía ustedes venden diarios de papel─, "no vayas a comprar cigarrillos" y cosas por el estilo... ¿Sabes que el vicio del cigarrillo siguió también durante el 2100?
Interlocutor: ¡No lo puedo creer!
Kronbus: Aquí no te estoy diciendo nada del futuro que puede modificarlo. Pero es lo único que te puedo decir.
Interlocutor: Cuántos viajeros de tu tiempo hay entre nosotros en esta época?
Kronbus: En estos momentos debe haber alrededor de 37.
Interlocutor: ¿Podrías precisarme alguna de las cosas que tienen que hacer los viajeros del tiempo?
Kronbus: Hay cosas que hay que modificar para que la historia no se altere.
Interlocutor: ¿Por ejemplo?
Kronbus: Por ejemplo, en una de las naves Apolo había una gran nave Langar, la de esos seres tipo langosta, y era una nave de 1000 metros de largo y estaba a la vista de los astronautas, y eso era imposible negarlo porque hasta se podía filmarla...
Interlocutor: ¿Ustedes hicieron algo al respecto?
Kronbus: Nosotros, de alguna manera, tuvimos que viajar... Hablo en plural porque fueron dos los viajeros, ya que uno solo no era suficiente... Tuvimos que viajar hasta la década del 70, hace 20 años atrás... viajamos al espacio, pero con una de nuestras naves más pequeñas, hicimos como una especie de espejo refractario, simulando las estrellas, e impedimos que se viera esa nave Langar para que todavía no se diera noticia de nada.
Interlocutor: Antes de retirarte, ¿nos podrías decir algo de la humanidad del 2500, aunque sea algo?
Kronbus: Solo puedo decirles que van a haber grandes aparatos para vencer enfermedades, se pueden modificar todos los genes, la raza va estar un poco más avanzada... Por el otro lado corremos el riesgo ─y ahora estoy siendo prudente y diciendo lo que podría ser─ de que tal vez prospere el hambre y todo eso, y es como que la división se hace cada vez más grande, donde cada vez haya países donde los genes se modifiquen a punto tal que sean todos superhombres y en los países del Tercer Mundo todos empobrecidos y muertos de hambre...
Interlocutor: En realidad, entonces, la creación es como un huevo, donde ya están dadas todas las posibilidades y donde yo mismo, de alguna manera, tengo mi desarrollo desde el principio de la creación hasta la singularidad...
Kronbus: Tendría que ser así... Lo que sucede es que hay que vivirlo y hay que hacerlo. Yo no puedo hacer como esas personas que van a correr la Maratón y dicen "esto es pan comido", porque hizo un tiempo dos minutos menos que los otros, y por ahí a mitad de la prueba le agarra un calambre, se cae, y le pasan todos por arriba.
Las cosas hay que vivirlas, las cosas hay que pasarlas. De Singularidad a Singularidad, ya está todo escrito, pero hay que vivirlo.
Interlocutor: Bueno, Kronbus, hasta luego y muchas gracias por tus explicaciones, y espero que se presente Ruanel para aclarar todas las dudas que han surgido… ¿ya está incororado, Maestro?
Ruanel: ¿Hola, que tal, Horacio, como estás?
Interlocutor: Bien, pero bastante sorprendido con esta comunicación con Kronbus...
Ruanel: Aparte era un personaje un poco extraño esta entidad que vino, porque tienen otros valores en ese tiempo, hay filósofos y demás, pero Kronbus se dedicó a cultivar el cuerpo exclusivamente. Es un poco amante de su cuerpo. Es un campeón de artes marciales y, bueno, le gusta mucho el karate, el boxeo chino, y aparte le gusta mucho el sexo... tiene sexo todos los días...
Hay una cosa que deseo aclarar. Nosotros en ningún plano de espiritualidad, en ningún plano de vibración espiritual, podemos visualizar el futuro. Directamente no podemos visualizarlo.
Cuando yo digo que tal programa o tal diario va a dar tal o cual propuesta o tal o cual cosa, lo que estoy utilizando es una intuición mayor que la de ustedes, que es la que me permite el ser un espíritu puro, el que me permite mi nivel espiritual, y a veces es como que doy "en el clavo" ─utilizo aquí una frase terrestre para hablar─, pero doy en el clavo porque tengo la intuición más desarrollada, y no porque pueda "ver" lo que va a suceder.
Nosotros también somos prisioneros del tiempo. Así como en el plano físico 1 no se puede pasar de un día para el otro, tampoco nosotros podemos pasar en nuestro plano.
Interlocutor: Gracias, Maestro, por sus explicaciones, y hasta la próxima

CONTINÚO EN EL OTRO TEMA CON NOSTRADAMUS
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